Jamás recibió instrucciones, sugerencias o presiones de parte del presunto cerebro de la trama, Juan Antonio Roca, para realizar las valoraciones económicas de los terrenos objeto de permutas o convenios de parte del Ayuntamiento de Marbella con promotores privados. Se guió en todo momento por su criterio profesional y siempre «anteponiendo los intereses municipales sobre los particulares». El que fuera tasador municipal del Consistorio acusado en el 'caso Malaya', José Mora Igeño, declaró ayer como imputado en el cuarto y último bloque del juicio para negar que el exasesor interviniera, influyera o condujera en las tasaciones que él efectuaba.
El imputado, que no había declarado aún en este bloque por enfermedad, aseguró con rotundidad que no hubiera permitido ningún tipo de intromisión del exasesor en ese aspecto: «Roca nunca me dio instrucciones. Además, él sabía por mi forma de ser, por mi carácter, que no se lo iba a permitir», espetó al fiscal Anticorrupción. Sin embargo, en opinión del representante del Ministerio Público, Mora realizaba dichas valoraciones con perjuicio del Ayuntamiento para después firmar los convenios urbanísticos. En su defensa el acusado mantuvo que en sus tasaciones «no perjudicaban a nadie» y que las realizaba a «precios razonables». También indicó que nunca supo la finalidad de sus valoraciones y que la asesoría jurídica se las encargaba. Su labor pues se limitaba a casar unas cantidades con otras «para que no se perjudicara al Ayuntamiento» y, en segundo término, para que la parte opuesta tampoco se viera en una situación como para «demandar al Ayuntamiento por incumplir cualquier convenio».
Peritos y operación estética
En la sesión de ayer además del que fuera tasador municipal también declararon varios testigos entre ellos el cirujano que realizó una intervención estética a Marisol Yagüe y que cobró una transferencia de 9.000 euros aunque no supo explicar la procedencia del dinero. Asistieron igualmente los dos peritos de la Agencia Tributaria que comenzaron a declarar el pasado lunes y que hoy seguirán respondiendo a preguntas de las defensas. Ambos ratificaron que las iniciales J.M. del caso se refieren al exalcalde Julián Muñoz pese a que este acusado y el propio Roca las vincularon a Javier Manrique, asesor del GIL.
Por último cerraba la sesión el exdelegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Ignacio Trillo. Citado como testigo por la defensa de Julián Muñoz fue preguntado por el vertedero de Marbella, por cuya permuta de terreno está acusado el exregidor. Trillo indicó que desde 1995 existía un convenio para sellar estas áreas.