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José Juan Abrines ha sido reelegido Hermano Mayor de la Real, Ilustre y Venerable Hermandad Sacramental de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima del Mayor Dolor y Santo Sepulcro , tras recibir un apoyo abrumador a la candidatura que encabezaba. Tras realizarse el recuento y confirmarse su continuidad en el cargo, mostró su intención de contar con una Junta de Gobierno "reducida e integradora".
El pasado jueves 9 de mayo se celebró el Cabildo General de Elecciones en el Nazareno, con una nutrida presencia de cofrades que participaron en la elección de la nueva Junta de Gobierno, la cual se presentaba como candidatura única y encabeza por el que hasta ahora ha sido Hermano Mayor, José Juan Abrines. Tras más de dos horas, en las que al Cabildo Ordinario se unió la celebración de la votación y el recuento, el resultado fue un abrumador apoyo con 93 votos a favor de la candidatura; 2 en contra; 2 votos en blanco y un voto nulo.
Tras hacerse oficial el resultado, tomó la palabra el reelegido Hermano Mayor, quien agradeció la presencia y participación de numerosos hermanos en este Cabildo de Elecciones, así como el apoyo y trabajo de la Junta de Gobierno saliente. José Juan Abrines comenzó destacando que “mi primer mandato no ha sido fácil pero si de gran experiencia”.
A continuación, resaltó que “por las observaciones anotadas y por los consejos aportados, estoy convencido más que nunca que la Hermandad necesita un cambio radical y profundo, empezando a dar entrada de forma progresiva a nuevas caras, nuevas ideas, criterios propios, personas que se vayan formando en el seno de la Hermandad y que puedan ser un relevo digno en el día de mañana”.
A continuación, quiso destacar que “durante mucho tiempo hemos estado centrados en la individualidad de nuestros Sagrados Titulares, y no hemos visto la Hermandad como un todo, lo que nos ha llevado a ciertas divisiones -por llamarlo de alguna forma- así como divisiones entre los propios tronos y entre nosotros mismos, pero la Cofradía es una sola, con tres titulares, y la Junta de Gobierno será de la Cofradía, por lo que a nadie podrá extrañar ver unas responsabilidades asignadas diferentes de lo que hasta ahora hemos estado acostumbrados, unas responsabilidades más interrelacionadas entre sí”.
Siguió incidiendo Abrines en la nueva forma de gobierno que desea para este, su segundo mandado, al afirmar que “cuando se asumen cargos, voluntarios, cuando se aceptan, conllevan la obligación de participar plenamente, de hacer Hermandad, sin juzgar quién tenemos a nuestro lado, con el único deseo de consolidar la Hermandad y nuestra devoción por nuestros Sagrados Titulares, como suma individual de caracteres, ideas y sacrificios en beneficio de todos, sin anteponer intereses a principios cofrades”.
Sobre el nuevo mandato que comienza, quiso dejar claro a sus hermanos que “durante estos cuatro años seguiré, con la ayuda de quienes me quieran respaldar, en el empeño de consolidar cada vez más la Hermandad como un todo, sin grupos de poder ni afán de protagonismo, compartiendo a partes iguales y con humildad, las responsabilidades que se adquieren al aceptar un cargo, vamos a terminar con las desconfianzas cruzadas. Pido que, al aceptarse un cargo en la Hermandad, éste sea ejercido con lealtad, altura de miras y mucha generosidad, y pido también discreción, y esta discreción no consiste en callar sino en decir las cosas cuando deben decirse, donde deben decirse, como deben decirse y a quién haya que decirlas”.
Terminó agradeciendo el apoyo del Director Espiritual “por apoyarnos, guiarnos, y hacernos ver el camino cofrade a seguir, sin rencores, sin protagonismos absurdos y participando en un camino único de verdadera hermandad”, y adelantó que su intención es "tener una Junta de Gobierno reducida, integradora, en las que estará representado, directamente o a través de coordinadores de trono, el más amplio sector posible de la cofradía, dando cabida a gente actual, gente nueva y gente reconciliada con la Hermandad, para formar equipos de trabajo, pidiendo dedicación, entrega, fe en nuestros titulares y también en nuestras actuaciones, para que empecemos a ver las caras de relevo, en cargos directivos y en responsabilidades procesionales, y un resurgir de la juventud”. |